Cómo afecta la victoria de Trump al mundo del deporte

Cómo afecta la victoria de Trump al mundo del deporte

El triunfo del candidato republicano en las elecciones presidenciales de Estados Unidos pone en jaque la candidatura del país como sede de los Juegos Olímpicos de 2024 y del Mundial en 2026

por noviembre 9, 2016

Convulsionado con el triunfo de Donald Trump, el escenario político de Estados Unidos pegó un cambio de rumbo que afectará con creces al mundo del deporte. Lejos de la positiva influencia que tuvo la gestión de Barack Obama en ese ámbito, apoyando la localía de la Copa América Centenario, investigando el FIFA Gate y proponiendo la candidatura de Chicago como sede olímpica para 2016, la victoria del candidato republicano pone en jaque la influencia norteamericana en los deportes y su antigua intención de formar parte de ellos.

 

Juegos Olímpicos 2024 en Los Ángeles

Con serias intenciones de que Los Ángeles sea la sede de los Juegos Olímpicos en 2024, los miembros del Comité encargados de cumplir ese sueño están preocupados por la victoria del empresario. Por su imagen racista, xenófoba y sexista, los integrantes del Comité Olímpico Internacional (COI) podrían bajarle el pulgar a la sede estadounidense, que compite con París y Budapest.

Se espera que las votantes femeninas y de países de Medio Oriente representando al COI vean con malos ojos premiar a Estados Unidos con la designación de una sede olímpica, en el mandato de Trump.

Si bien todavía faltan ocho años para los Juegos, el 13 de septiembre de 2017 se llevará a cabo la elección definitiva de la sede por parte del COI en Lima, Perú. El sueño americano de tener la competencia olímpica en su país estuvo presente en la gestión de Obama, quien apoyó la candidatura de Chicago como sede, que terminó perdiendo contra Río de Janeiro. Sin embargo, a lo largo de su campaña presidencial, el magnate empresario no hizo mención alguna a los Juegos Olímpicos o su intención de llevarlos a cabo.

 

Mundial de fútbol 2026 en Estados Unidos

La posibilidad de que la Copa del Mundo del 2026 se dispute en Estados Unidos, como se rumorea desde hace algunos meses, también perdió fuerza con la elección de Trump. Principalmente, porque la FIFA pretende incluir ocho países más en los Mundiales (en la actualidad hay 40) y eso requeriría que dos países se unan para poder ser sede. En un principio, la idea era que Estados Unidos y México se propongan organizar el evento, tal cual se pretende que Argentina y Uruguay lo hagan en 2030, pero la política racista y marginalista del electo presidente coarta esas posibilidades.

La otra gran chance de sede compartida sería una alianza entre Estados Unidos y Canadá, país más cercano en las acciones que pretende llevar a cabo Trump.

Por último, la política del republicano en sí resulta un problema para quienes desean ver un Mundial en Estados Unidos nuevamente ya que sin cooperación gubernamental la FIFA no tendría intenciones de otorgarles la sede. En todas las competiciones mundiales se requiere apoyo e inversión del Estado, con un ambiente favorable para la disputa del evento. Al parecer, Trump no tiene en mente que el Mundial y Estados Unidos vayan de la mano en 2026.

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