El descontrolado festejo de Luis Juez por el ascenso de Talleres

El descontrolado festejo de Luis Juez por el ascenso de Talleres

El embajador argentino en Ecuador contó desde Quito cómo fue su solitaria celebración, luego de la consagración del equipo cordobés. Escucha el audio

por junio 6, 2016

El fútbol siempre trae alegría y tristeza. Los hinchas sacan lo mejor y lo peor de si mismos, al gritar un gol o festejar un campeonato. En este caso, el ascenso de Talleres de Córdoba.

Con la verborragia y el carisma que lo caracteriza, el embajador en Ecuador, Luis Juez, se desquitó desde Quito con humor y alegría sobre el triunfo de su equipo y su posterior vuelta a la Primera División del fútbol argentino.

En una entrevista con Radio Vorterix, el funcionario se mostró exultante de felicidad: “¿Contento? Ja, no sabés la locura… Estaba como Lázaro Báez en el penal de Ezeiza, sólo… No encontré un negro que me sacara una foto ayer en la plaza“.

“Lo ví al partido acá por Internet, y escuchando la radio, y se perdía la señal, y nos metieron el uno a cero en el minuto 37, alcancé a escuchar el empate, entonces, después la prendo de vuelta, escuché gol de vuelta, pensé ‘será el gol de Talleres que están repitiendo’, y era el 2 a 1 del minuto 49… Me quería morir, el teléfono me reventaba. Salí corriendo como un loco acá en la plaza Argentina detrás de la residencia … Sacame una foto, no encontraba un negro si hacía 70 grados a la sombra. ‘Haceme un favor, ¿me podés sacar una foto?’. ‘No, hermanito, no puedo abandonar el puesto’”, relató.

Ante la consulta si salió corriendo con la camiseta puesta, el abogado afirmó lo siguiente: “Pero sí, claro, con la camiseta de Talleres. Frente a la estatua de San Martín”.

“Pasaba un guaso que vendía no sé qué cosa, le pedí que me sacara la foto y así fue zafé. Una tortura. No podía abrazar a nadie. No te das una idea. Por eso en la Antigua Roma el peor destino era el destierro. No la muerte, el destierro. La próxima vez que me manden como embajador, al Estado Islámico, que te matan en 24 horas y parás de sufrir”, describió con ironía.

“¿La está pasando mal como embajador?”, se le preguntó. “¿Mal? Pero loco, en cuatro horas no encontré un negro para meter un abrazo. No sabés cómo estaba, casi me meten en casa porque estaba como loco. Estaba saltando como un boludo en una plaza. ¿Vos sabés lo que es esperar 12 años? ¿!Doce años esperando para ascender y no tener un negro para abrazar?!Hasta a mi suegra quería abrazar. ¿Sabés lo que es querer abrazar a tu suegra? Hay que estar en pedo para tener ese deseo”, comentó Juez.

Respecto del calor que hacía en Ecuador en el momento del triunfo de su equipo, dijo: “Te imaginás que siendo yo hijo de árabe, tengo una nariz que le tengo que poner una carpa para cubrirla. Te mata el calor. Son horas menos acá, así que cuando terminó el partido acá eran las 3 y media de la tarde. Acá las lagartijas usan ojotas para cruzar el pavimento. No sabés el calorón que hacía. No sabés cómo sufrí”.

Y agregó: “Pero luego intenté relajarme. Luego a la madrugada volví a enganchar TyC. Los negros me llamaban… Me hacían escuchar el ruido del hielo en el vaso del fernet: ‘mirá donde estamos, Luis, venite para acá’. Pero hijos de puta estoy a 5000 kilómetros de distancia, espérenme, no llego. Este fin de semana me doy una vuelta. Vamos a poner 70 mil negro ahí. El sonido del hielo en el Fernet es como la luz que le clavaban a Batman en el cielo para llamarlo. Quise hacer un pique corto y no llegaba, me quiero morir”.

Por último, concluyó: “Mira que hemos hablado para putearnos, pero la verdad esta oportunidad que me dás… Tal vez digan que este no puede ser embajador ni en Disney“.

El audio completo de la entrevista:

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