Cuando es contra Boca, Racing prefiere no jugar

Cuando es contra Boca, Racing prefiere no jugar

Insólitamente, Racing salió a la cancha con la idea de empatar y Boca, que tampoco se desesperó en la búsqueda por la victoria, se lo ganó a los empujones. El patrón de temeridad de la “Academia” se vio en los últimos tres partidos en los que enfrentó a Boca

por abril 14, 2016

Racing miró la tabla de posiciones del Grupo 3 de la Copa Libertadores antes de salir a jugar y se convenció. Se vio primero con 8 puntos, enfrentando a un rival que lo escoltaba con 6, y consideró que dividir unidades le era útil. Esa es la única lógica que explica el estilo de juego que intentó imponer el local en la noche en Avellaneda. En los 90 minutos de juego, el plantel que dirige Facundo Sava no pateó ni una vez al arco. Lo insólito es que el patrón se repitió desde el primer partido oficial entre Racing y Boca este año.

El 28 de febrero, el elenco racinguista recibió por primera vez en el año al Xeneize por un partido oficial en el Cilindro. En esta ocasión, el local se impuso pero lo hizo ejecutando un solo tiro a puerta: un remate de Roger Martínez a los 10 minutos que deparó en la única anotación del partido para vencer al, por aquel entonces, equipo que guiaba Rodolfo Arruabarrena, que ejecutó cuatro disparos a portería.

Cuatro días más tarde, con Guillermo Barros Schelotto ya en el banco de suplentes, Boca recibió a Racing en La Bombonera por la Copa Libertadores. El partido terminó en cero y el lineamiento se repitió: el visitante salió con un esquema muy defensivo y pateó 8 disparos, contra 12 del rival. El punto servía, si de local el plantel de Sava podía sumar de a tres. Pero no quiso, ni pudo.

Esta noche, Racing salió con un engañoso esquema que proponía a tres delanteros en el flanco de ataque, (Lisandro López, Gustavo Bou y Diego Milito) pero López terminó haciendo tareas defensivas y la idea de atacar con tres puntas nunca se vio plasmada en el campo. A tal punto, que el local no tiró ni siquiera una sola vez a puerta. Al igual que en los demás partidos, cedió la posesión del balón e hilvanó menos pases que el rival.

Lo llamativo no es que Racing salga a empatar un partido, sino que solo lo hace contra Boca. Desde el primer encuentro ante el equipo de la Ribera, allá en febrero, el elenco de Avellaneda le ganó 6 a 3 a Unión, 2 a 1 a Lanús, 6 a 3 a Rafaela, 4 a 2 ante Cali, con el que también empató 2 a 2, y empató 3 a 3 ante Tigre y perdió 2 a 1 ante Aldosivi.

Cuando el rival se llama Unión, Lanús, Atlético de Rafaela, Deportivo Cali, Tigre o Aldosivi, Racing es un equipo ofensivo que busca con convicción el arco rival, a tal punto que desprotege mucho su propia valla. Cuando el rival se llama Boca, se atrinchera en su mitad del campo desde el primer momento y cede la tenencia de la pelota.

De antemano, a Boca también le gustaba traerse un punto de Avellaneda y definir de local su clasificación pero Racing fue un equipo tan temeroso que envalentonó a un rival que de a poco fue ganando confianza en el campo y terminó llevándose un triunfo a los empujones.

Racing demostró ser un equipo con ciclotimia, que arriesga de acuerdo al rival que enfrenta y que cuando de un equipo grande, como Boca, se trata, prefiere no arriesgar.

REALICE UN COMENTARIO