Grande “Pico”: Juan Mónaco gritó campeón después de tres años

Grande “Pico”: Juan Mónaco gritó campeón después de tres años

El tandilense superó en la final al local Jack Sock por 3-6, 6-3 y 7-5. De esta manera, cortó una racha de tres años sin títulos y llegó a nueve trofeos en su carrera. El título se suma al logrado anteriormente por Federico Delbonis en Marrakech

abril 11, 2016

Lo necesitaba. Juan Mónaco quería un triunfo grande para dejar definitivamente atrás la pesadilla por esa operación en la muñeca que le frustró un 2015 que prometía ser espectacular. Y en el quinto torneo de este año consiguió llegar a lo más alto: venció en una dramática final al estadounidense Jack Sock por 3-6, 6-3 y 7-5 para conseguir el ATP 250 de Houston. Así, sumó puntos importantes para conseguir el primer gran logro de 2016: ingresar al cuadro principal de Roland Garros, el segundo Grand Slam del año.

En el comienzo del primer set se vio a los dos con muchas dificultades para mantener el saque. Y el que sacó más provecho de esa situación fue Sock, quien capitalizó mejor sus oportunidades y se colocó con una ventaja de 4-1 que ya no dejaría ir.

El estadounidense -que como bien definió Pico antes del partido es un especialista en canchas lentas, a diferencia de la generalidad de sus compatriotas- manejó ese capítulo del partido a partir de una derecha que funcionaba a la perfección, tanto invertida como paralela. Mónaco se defendía como podía, pero muchas veces terminaba dependiendo de que fallara la puntería de su rival para poder ganar un punto. Así, no extrañó el 6-3 para el norteamericano en el set inicial.

Antes de comenzar el segundo parcial, el argentino fue atendido por dolores lumbares. Y pareció salir renovado de ese episodio: le quebró a Sock en el cuarto game y empezó a aguantar mucho mejor el ritmo del estadounidense, con variaciones de ritmo que le hacían pegar incómodo sus golpes. Pico consiguió entonces llegar al 6-3 para llevar desenlace al tercer set.

Tuvo el gran mérito Mónaco de mantener el ritmo que lo había llevado a dominar el partido. En seguida puso en problemas a Sock con su saque y le quebró el saque en el primer game del set. Con inteligencia, evitaba la fuerte potente del estadounidense y, al variarle los efectos y la potencia de los golpes, lo obligaba a jugar sin certeza de lo que vendría enfrente.

Sock, a esa altura, sufría el partido, aquejado por problemas físicos. Así, Pico sumó un nuevo break en el quinto game cuando Sock, ya visiblemente con muy poca movilidad, tiró largo un revés.

Era un quiebre con olor a partido sentenciado. Sobre todo cuando Sock se desplomó en su silla y empezó a recibir inmediatamente atención médica. Pero cuando finalmente el estadounidense decidió seguir ocurrió lo inesperado: Mónaco se mostró muy errático y perdió uno de los breaks de ventaja. Otra historia acababa de comenzar.

Evidentemente envuelto en nervios, Pico no pudo aprovechar una ventaja de 40-15 con su servicio en el octavo game y terminó entregando un nuevo break cuando enganchó una derecha. De golpe, la ventaja que parecía definitoria se había esfumado. Todo mientras Sock daba señales evidentes de sus problemas físicos.

Y en el undécimo game, la situación tomó ribetes dramáticos: Sock trataba de levantar el tercer break point del que disponía Pico, y un calambre le impedía prácticamente mantenerse en pie. Entonces hizo su segundo saque de abajo y la pelota se fue larga. Con esa doble falta, Mónaco se puso 6-5 y fue a sacar para partido.

En ese duodécimo game, ya no hubo lugar para sorpresas. El estadounidense era un alma en pena y trataba de arriesgar en todos los tiros, con escaso éxito. Así llegó la consagración en el primer match point. Pico, que sabe que lo que cuesta vale, lo festejó de rodillas en la cancha. Para corregir errores, habrá tiempo. Ahora puede festejar un título que es un hito en su recuperación.

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